En un esbozo
biográfico sobre Alfred Marshall, John Maynard Keynes contempló las cualidades
esenciales de carácter, comprensión y enfoque, que forman los ingredientes de
la grandeza entre los economistas:
“El estudio de
la economía no parece exigir dones especiales de una altura extraordinaria. ¿No
es, desde el punto de vista intelectual, una materia muy fácil en comparación
con las altas ramas de la filosofía y de la ciencia pura? Sin embargo, los
buenos economistas, o simplemente competentes, son difíciles de encontrar. Una
materia fácil en la cual muy pocos destacan. La paradoja encuentra su
explicación, quizás, en el hecho de que el maestro-economista debe poseer una
rara combinación de dones. Debe alcanzar un alto nivel en varios aspectos
diferentes y combinar talentos que no suelen encontrarse juntos. Debe ser, de
alguna forma, matemático, historiador, hombre de estado y filósofo. Debe
entender los símbolos y hablar con las palabras. Debe contemplar lo particular
en términos de lo general, y tocar lo abstracto y lo concreto en el mismo vuelo
de pensamiento. Debe estudiar el presente a la luz del pasado con el propósito
del futuro. Ninguna parte de la naturaleza humana ni de sus instituciones debe
quedar enteramente fuera de su mirada.” (Keynes 1963, pp. 140-41).
https://vimeo.com/146000404