Jan 28, 2019

El quehacer del economista*

por Jaime Ros Bosch**

Conferencia a los estudiantes de primer ingreso:
Buenas tardes a todos. El director de la Facultad de Economía me ha otorgado la distinción de dirigirme a ustedes para hablar del quehacer del economista y darles la bienvenida a nuestra Facultad, distinción que le agradezco muy sinceramente.

Antes de volver hace tres años a México y a la UNAM, donde estudie hace muchos años (prefiero no contar cuantos), viví 20 años en Estados Unidos donde enseñe economía en la Universidad de Notre Dame. Es muy común en Estados Unidos, en la academia incluida, empezar una conferencia contando un chiste. Debo confesar que al principio me "sacaba mucho de onda" esta manera de introducir un tema, que a veces era muy serio e incluso grave, pero eventualmente me acostumbre y creo haber entendido el propósito de este recurso: romper el hielo, es decir, relajar al público y relajarse uno mismo quitándole el carácter ceremonioso que de otra manera tendría la reunión entre el conferencista y su público. De manera que por primera vez en mi vida, voy a empezar una charla con un chiste, en este caso sobre la disciplina que se han embarcado a estudiar, o mas bien, con algo que parece un chiste pero en realidad es un reflejo fiel (y no distorsionado de la realidad).

La afirmación dice así: “El de la economía es el único campo en el que dos personas pueden obtener el premio Nobel por decir uno exactamente lo contrario del otro”. Para convencerlos de que no es en realidad un chiste déjenme darles algunos ejemplos. Milton Friedman recibió el premio en 1976 por sus aportaciones a la teoría monetaria y James Tobin en 1981 por su contribución a una teoría monetaria completamente distinta; Bertil Ohlin lo obtuvo en 1977 por su contribución a la teoría neoclásica del comercio internacional y Paul Krugman en 2008 por su aporte a la nueva teoría del comercio internacional, crítica de la teoría neoclásica; Robert Lucas (1995) y Daniel Kahneman (2002) lo obtuvieron por visiones completamente encontradas de la racionalidad económica y la incertidumbre. De hecho se puede agregar a la afirmación anterior que no solo se puede obtener un Premio Nobel por decir lo contrario que otro Premio Nobel. Se puede compartir el mismo Premio Nobel por decir lo opuesto que el economista con el que se comparte el premio. El caso más connotado es el de Friederich Hayek, el archienemigo de Keynes, y Gunnar Myrdal, precursor de la teoría macroeconómica keynesiana, que lo obtuvieron en 1974 por “su trabajo pionero en la teoría del dinero y las fluctuaciones económicas y por sus penetrantes análisis de la interdependencia de los fenómenos económicos, sociales e institucionales” Otro caso es el de Arthur Lewis y Teodoro Schultz que lo compartieron en 1979 por contribuciones completamente opuestas a la teoría del desarrollo económico.

¿Quiere decir todo esto que han escogido entonces una carrera llena de arenas movedizas? Sí, pero antes de abordar esta pregunta, quiero hablar de la importancia social de la economía e ilustrarla con dos ejemplos: la crisis económica mundial y el estancamiento económico de México.

**Profesor de la División de Estudios de Posgrado, Facultad de Economía, UNAM.

*en Revista Economía Informa, No. 383, (2013), pp. 131-137.

La UNAM y la Facultad de Economía en la historia de México*

por Manuel López de la Parra

Resumen: Algún tratadista destacado e influyente en el ámbito académico definió a la universidad de manera precisa, como la ciudad del conocimiento, a lo que nosotros agregaríamos que ciertamente es un espacio libre en donde se piensa, se crea, se investiga y se divulga en un ámbito de la mas completa libertad, ¿acaso no lo hace la Universidad Nacional? paradigma por excelencia de la universidad mexicana que se ganó a pulso su autonomía, base medular de la libertad de cátedra. Con esos insumos ha podido crear un modelo ad hoc de institución educativa mexicanizada, como lo planteó Justo Sierra en su memorable discurso en ocasión de la inauguración de nuestra Máxima Casa de Estudios, aquel 27 de septiembre de 1910, en el recinto del "Anfiteatro Bolívar", que bien podría considerarse como el símbolo de la libertad de expresión, para reconocer, además, como años mas tarde lo hizo Vasconcelos, de retomar ese principio para fundirlo en el escudo universitario -el águila y el cóndor- y en su lema, que expresa a los cuatro vientos, la majestad y la presencia de la gran patria latinoamericana, y que en tiempos recientes, desde los ámbitos de Ciudad Universitaria, las nuevas generaciones valoran su grandeza.

*en: Revista Economía Informa, No. 386, (2014), pp. 64-76.
http://www.economia.unam.mx/assets/pdfs/econinfo/386/

La Universidad de México: historia y desarrollo*

por Renate Marsiske


Resumen: La Universidad Real y Pontificia de México, fundada en 1551, es una de las mas antiguas en el continente americano, y hoy, como Universidad Nacional Autónoma de México la de mas prestigio académico en América Latina; produce mas del cincuenta por ciento de la investigación que se hace en México. La organización de los saberes en la Universidad colonial siguió el modelo tradicional de las universidades medievales europeas: cuatro facultades mayores Teología, Cánones, Leyes y Medicina y una menor Artes. Allí se formaron, sobre todo clérigos y además los miembros de la incipiente burocracia novohispana. Con dificultades, la Universidad sobrevivió la Independencia de México en 1810 y fue en 1865 cuando se cerró la institución, impartiéndose de ahí en adelante la educación superior en México en las Escuelas Nacionales. La nueva institución universitaria contemporánea se fundó en 1910 como Universidad Nacional de México uniendo las diferentes Escuelas Nacionales. En 1929 se modificó la Ley Orgánica dando una autonomía limitada a la Universidad, una autonomía completa en la Ley Orgánica de 1933, desligándose el Estado mexicano de ella, y es hasta 1945 con la Ley Orgánica vigente que se normalizan las relaciones entre la Universidad Nacional Autónoma de México y el Estado mexicano, haciendo posible que se haya desarrollado una Universidad Nacional con sus tres funciones: docencia, investigación y extensión de la cultura.


*en: Revista Historia de la Educación Latinoamericana, Vol. 8, (2006), pp. 9-34.